A fines de febrero, resultaba difícil ingresar a las redes sociales y no encontrarse con alguna publicación relacionada con los Therians. Sin embargo, a dos meses de este boom animalístico, ya pareciera que nadie se acuerda de ellos. Y no es la primera vez que esto ocurre: hace menos de una década, los Furries protagonizaron un fenómeno casi idéntico lo que sugiere que el problema no es la comunidad en cuestión, sino el ciclo mediático que se repite.
Un análisis de las redes sociales permite descubrir la fugacidad del fenómeno como también la evolución que tuvo en las redes y que pareciera estar directamente relacionado con los grupos etarios que componen cada una de ellas.
Este análisis utilizó una metodología de listening multiplataforma basada de forma íntegra en herramientas de acceso abierto y sin costo. La recolección de datos se hizo a través de Google Trends para medir el interés de búsqueda durante los últimos tres meses en el mundo y en México de manera específica. Además, usamos Social Searcher para el monitoreo de publicaciones en TikTok, Instagram, Twitter/X, Facebook y YouTube desde el 8 de febrero hasta el 10 de abril de 2026.
El procesamiento de datos, identificación de patrones narrativos, síntesis interpretativa y redacción asistida de esta nota fueron realizados con apoyo de Claude (Anthropic). Se asumen como limitaciones el tamaño de la muestra condicionado por plataformas de no pago y los hallazgos como indicativos de tendencias, no como datos absolutos.
La revisión de las redes muestra un ciclo natural del fenómeno que se inició en TikTok (8 al 13 de febrero de 2026), donde la narrativa dominante fue "¿Qué son los Therians?". La segunda fase, que denominamos de apropiación, sucedió en Instagram (10 al 15 de febrero); en esta red, la narrativa dominante fue la de los propios Therians manifestándose en primera persona.
Una tercera fase de explosión mediática se dio en Twitter/X y Facebook (14 al 17 de febrero), en las que estas redes intentaban explicar el fenómeno a sus audiencias. El punto más alto se generó a continuación en todas las plataformas (17 al 22 de febrero), siendo el denominador común una reacción negativa al fenómeno con un 70% de respuestas de rechazo o extrañeza registradas en encuestas de Twitter/X.
En una quinta fase vinieron las interpretaciones y preguntas respecto a si hubo o no una manipulación, fenómeno que se dio mayormente en YouTube. A inicios de marzo, los Therians vivieron su última fase: la del olvido, tal como confirma Google Trends tanto en México como a nivel mundial.
Más allá del ciclo natural que tienen estos fenómenos en redes sociales, resulta interesante observar este ejemplo de las dinámicas propias de cada red y su vínculo con distintos grupos etarios. Mientras TikTok e Instagram — donde se originó y se le dio voz a sus protagonistas — mostraron mayor tolerancia al fenómeno, Twitter/X, Facebook y YouTube, redes asociadas a audiencias adultas con mayor disposición al juicio crítico, se enfocaron en el rechazo.
Vale notar, además, que México no tenía comunidad Therian preexistente antes del pico mediático — la curva de Google Trends parte desde cero — lo que confirma que el fenómeno fue aquí exclusivamente importado y amplificado por medios, no nacido desde abajo.
Si algún profesor estaba preocupado de qué debía hacer si un alumno entraba caminando con sus cuatro extremidades en el suelo, ladrando y con una cola artificial pegada en su pantalón, podemos decirle que no se preocupe: no es necesario preparar un protocolo con sus colegas ni vacunarse contra la rabia. La moda pasó y duró menos de un mes, no solo en México sino en el mundo.
Esto no significa que no vendrán nuevas modas tanto o más desconcertantes. De hecho, ya pasó antes con los Furries y volverá a pasar con la próxima comunidad que el algoritmo decida iluminar por unos días. Lo importante es estar preparado y tranquilo: son fenómenos pasajeros que alimentan al algoritmo hasta ser devorados por él mismo.