Pasar al contenido principal
Tecnológico de Monterrey Tecnológico de Monterrey
  • Inicio
  • Noticias
  • Recursos
  • Nosotros
  • Contacto

Compartir

La disculpa de Feinman

Una disculpa que no repara el daño: anatomía de un repudio digital

2026-07-14
Gonzalo Serrano
Noticias

La semana pasada el Observatorio de Medios Digitales analizó cómo el periodista argentino Eduardo Feinmann volvió viral un rumor sin sustento —una supuesta amenaza del narcotráfico mexicano a jugadores de Ecuador, desmentida por la Federación Ecuatoriana de Fútbol—. Días después, el mismo Feinmann protagonizó un episodio de mayor alcance que permite revisar algunas de las dinámicas que suceden en redes sociales: cuando un comentario ofensivo detona una reacción masiva, ¿una disculpa alcanza para reparar el daño? El interés no está en el periodista, sino en la dinámica: la escala del repudio, su forma y los límites de la reparación digital.

Tras el supuesto apoyo de los mexicanos a Egipto en el partido en que casi queda eliminada la selección Argentina, Feinmann —con 1.2 millones de seguidores en X y cerca de medio millón en Instagram— declaró al aire: "detesto a los mexicanos, los detesto con mi alma". Bajo presión, y luego de que el tema escalara hasta la conferencia matutina de la presidenta Claudia Sheinbaum, ofreció una disculpa. Ese gesto y su recepción son el objeto de estudio.

Mediante Information Tracer se recolectaron 4,036 publicaciones en X (1–11 de julio), más de 12 mil comentarios en YouTube, Facebook e Instagram vía Apify. Su día más intenso —más de 1,500 publicaciones— fue posterior a los hechos, y cerca de un tercio provino de Argentina, donde el repudio fue tan fuerte como en México: no es rivalidad entre pueblos, sino rechazo compartido a un discurso.

El caso ilustra un principio conocido del análisis de redes: el agravio y su reparación no circulan con el mismo peso, igual que la desinformación y su verificación. Medida en publicaciones por hora, la conversación no baja tras el gesto: escala hasta su máximo. En la fase del agravio se registraban unas 14 por hora; con la intervención presidencial, 25; con la disculpa, casi 64 —el pico del episodio—. El sentimiento tampoco se movió: cerca del 80% de las publicaciones son negativas, proporción estable que no descendió tras la disculpa.

De 91 publicaciones de alto impacto que responden a la disculpa, ninguna la aceptó: el rechazo activo concentra el 58% de ellas y el 74% de las interacciones. Un rastreo independiente asistido por IA sobre una muestra ampliada halló que la única “disculpa aceptada” era sarcástica. El rechazo se explica porque la mayoría asumió como forzada e insincera y porque luego de sus palabras continuó atacando al gobierno mexicano. En esta línea, amplió el daño en vez de contenerlo.

El repudio fue transversal en las plataformas, pero fue diferente según las redes. En X, primó la indignación política; en YouTube, fue de condena por sus dichos; en Facebook e Instagram, en cambio, los comentarios fueron de reafirmación de la identidad y de burla en comparación con los argentinos. Es interesante, además, que en Instagram los comentarios con mayores “me gusta” fueron de los argentinos condenando los dichos de Feinmann y remarcando su amor y respeto por el pueblo mexicano.

Respecto a la intervención institucional a través de la conferencia mañanera en la que la presidenta Sheinbaum se refirió a los dichos del periodista cambió el encuadre. Sheinbaum no trató el tema como nacional, sino que lo politizó y vinculó los dichos con la derecha mexicana y con Ricardo Salinas Pliego que es amigo del periodista argentino, desplazando el eje. El movimiento es medible: antes de su intervención, el 11% de las publicaciones incorporaba el marco político; después, se triplicó al 33%, pero no se tradujo en respaldo hacia la presidenta, de hecho, hubo muchas críticas hacia la politización de un tema que tenía carácter nacional.

A partir de este caso, se refuerza un fenómeno común en redes sociales, los agravios como el de Feinmann contra el pueblo mexicano y la posterior disculpa no logran cambiar el sentimiento de rechazo hacia los dichos y ni quien los emite. La disculpa, además, cuando llega tarde, bajo presión y formulada como condición (“si alguien se ofendió”), en vez de reconocimiento, se recibió, en este caso, como una segunda ofensa. Aquí no reparó nada, solo amplificó el rechazo. Tampoco ayudó que, en los días siguientes, Feinmann mantuviera y escalara su ataque contra la presidenta reforzando la idea que se manifiesta en las redes de que no se trató de una disculpa sincera.


Metodología: monitoreo en X con Information Tracer (4,036 publicaciones, 1–11 de julio) y comentarios en YouTube, Facebook e Instagram con Apify (más de 12 mil). El eje temporal se sostiene sobre X, única fuente con marca de tiempo continua. Se codificaron manualmente las 91 publicaciones de mayor impacto que reaccionan a la disculpa; la ausencia de aceptación se contrastó con minería de opinión asistida por IA. Los comentarios de las otras plataformas, posteriores al arco, se usaron para caracterizar el registro del rechazo, no como línea temporal. En el procesamiento de los datos y en la elaboración de un primer borrador se contó con el apoyo del asistente de IA Claude (Anthropic); la dirección del análisis, las decisiones editoriales, la validación de la codificación y la redacción final son responsabilidad del autor.

Logo Footer Tecnológico de Monterrey
  • Inicio
  • Noticias
  • Recursos
  • Nosotros
  • Contacto

© 2024 Observatorio de Medios Digitales