Pasar al contenido principal
Tecnológico de Monterrey Tecnológico de Monterrey
  • Inicio
  • Noticias
  • Recursos
  • Nosotros
  • Contacto

Compartir

Humanidades digitales ecológicas

Naturaleza invisible: lo que dicen las Humanidades Digitales Ecológicas

2026-08-17
Miguel Muñiz
Noticias

“Una familia de osos fue captada este fin de semana corriendo por las calles de Valle Alto, al sur de Monterrey. De acuerdo con testigos, el video fue tomado cerca de La Estanzuela, donde se reportan avistamientos frecuentes con estos animales.” (@info7mty, 27 sep. 2025)*. El video, publicado en X el 27 de septiembre de 2025, en una cuenta de noticias de Monterrey, se volvió viral: esto lo demuestra un análisis de un corpus de datos extraídos de la red social X por el Observatorio de Medios Digitales del Tecnológico de Monterrey (OMD-Tec) donde se observa que la reacción dominante ante este tipo de avistamientos fue la sorpresa (36% de las publicaciones relevantes), por encima del miedo (13%) y sin que emergiera de manera significativa una pregunta orientada hacia causas ecológicas.

Esa escena condensa un problema que en un trabajo de colaboración interdisciplinaria e interinstitucional han comenzado a documentar investigadores del OMD, la Facultad de Ciencias Biológicas de la Universidad Autónoma de Nuevo León y de las organizaciones Mar Sustentable Ciencia y Conservación, A. C., y Parques y Vida Silvestre de Nuevo León. Las conclusiones son muy evidentes: la fauna silvestre de Nuevo León es cada vez más visible en plataformas digitales, pero esa visibilidad rara vez produce comprensión ecológica. Es decir, ver no es conocer, y compartir no significa entender el problema.

Lo que los datos de redes sociales demuestran

El OMD analizó 500 publicaciones sobre fauna silvestre en Nuevo León recopiladas en X (Twitter) entre junio y noviembre de 2025. El hallazgo más revelador no es lo que se dice, sino quién lo dice. Más del 74% de las publicaciones relevantes provienen de medios de comunicación y organizaciones institucionales (Figura 1). Las voces individuales ---vecinos, habitantes de zonas rurales, personas con experiencia directa--- representan apenas el 13% del total.

Esto indica que la conversación digital sobre fauna silvestre en Nuevo León no está protagonizada por quienes conviven con ella, sino por quienes la cubren desde fuera.

Figura 1.

Figura 1. Principales productores de narrativas sobre fauna en Nuevo León.

 

En cuanto a las emociones detectadas, la sorpresa domina con 36%, seguida de neutralidad (26%) y fascinación (23%). El miedo aparece en apenas el 13% de los casos (Figura 2). El oso, el puma, el jabalí no son percibidos principalmente como amenaza, sino como espectáculo, es decir, como algo inesperado en un lugar donde, según la lógica urbana, no deberían estar.

Figura 2.

Figura 2. Emociones registradas entre la población ante avistamientos de fauna silvestre en Nuevo León.

Lo que la encuesta revela: dos territorios, una misma ignorancia

Si el corpus digital muestra cómo se narra la fauna desde las pantallas, una encuesta aplicada por estudiantes, coordinada por investigadores de la FCB-UANL y Mar Sustentable, a 100 habitantes de Montemorelos, Nuevo León --- 58 de la cabecera municipal y 41 de comunidades rurales de la Sierra Madre Oriental --- revela cómo se vive desde el territorio. Y los datos son contundentes.

El 86% de los encuestados sabía que en su región habitan osos negros, pumas y jaguares. Pero saber no equivale a experiencia ni a preparación. Solo el 29% ha tenido algún encuentro directo con estas especies --- y en las zonas urbanas esa cifra cae al 19%, frente al 41% en comunidades rurales. La distancia no es solo geográfica, sino que demuestra una brecha de exposición acumulada que produce percepciones radicalmente distintas del mismo territorio.

Esa diferencia se expresa con claridad en la percepción del impacto. En las comunidades rurales, el 54% evalúa la presencia de fauna como algo negativo ---daños a cultivos y ganado, y, por lo tanto, miedo en la población. En la cabecera municipal esa cifra baja al 40%, y sube la proporción de quienes la ven positivamente (24% urbano vs. 12% rural). La lectura es la siguiente: quienes conviven con las consecuencias materiales del conflicto humano-fauna lo perciben con más severidad, mientras que aquellos que lo conocen a través de pantallas tienen más espacio para la fascinación.

El dato más alarmante cruza los dos grupos: el 58% de todos los encuestados considera que su comunidad está nada preparada para lidiar con la presencia de estos animales (Figura 3). En las zonas rurales esa percepción sube al 68%. Y el 68% del total desconoce cualquier política pública de protección de fauna en la región --- porcentaje prácticamente idéntico en zonas urbanas (67%) y rurales (71%), lo que revela que el vacío institucional no distingue territorios.

Figura 3.

Figura 3. Preparación de la comunidad ante la presencia de depredadores.

El problema de nombrar

El análisis del OMD identifica diferencias en el léxico con que se nombra a la fauna según el tipo de cuenta. Mientras los medios tienden a describir los avistamientos en términos de alerta o espectáculo, las voces individuales del corpus incorporan ocasionalmente contexto ecológico. Esta selección narrativa es uno de los hallazgos centrales del proyecto y abre una pregunta que la investigación continuará explorando: ¿qué efectos tiene sobre la percepción pública y las políticas de conservación?

El corpus analizado muestra que la narrativa dominante sobre fauna silvestre en Nuevo León se construye desde el avistamiento inesperado y la cobertura noticiosa institucional. Lo que aparece con menor frecuencia es el contexto ecológico y las necesidades concretas de quienes conviven directamente con estas especies. La encuesta de Montemorelos es elocuente al respecto: las comunidades encuestadas identifican como medidas prioritarias proteger los hábitats naturales (45%), incrementar la vigilancia en áreas rurales (38%) y establecer programas de educación ambiental (30%) --- necesidades concretas que contrastan con la cobertura mediática espectacular que domina el corpus digital (Figura 4).

Figura 4.

Figura 4. Medidas de la población

¿Qué hace la pantalla con la naturaleza?

Los resultados del OMD sugieren que las redes sociales funcionan como sensores culturales: registran cómo una sociedad siente y narra su relación con el entorno natural. Pero esos sensores tienen sesgos. Amplifican lo extraordinario sobre lo cotidiano, lo institucional sobre lo comunitario y el espectáculo sobre el conocimiento.

Por su parte, la encuesta de Montemorelos añade una capa que las plataformas no pueden capturar: la de quienes no publican, pero saben. La de ganaderos que han perdido reses, cuidadores de finca que identifican huellas y comunidades enteras que se consideran completamente desprotegidas. Son esas voces las que representan apenas el 13% del corpus digital --- y sus necesidades, el centro del problema.

El oso que aparece en el feed de X mencionado al principio de este texto no nos enseña nada sobre el oso. Nos enseña algo sobre las comunidades contemporáneas: la naturaleza nos sigue sorprendiendo en los lugares donde decidimos que no debería estar. Y que esa sorpresa, si no se convierte en pregunta, se queda en contenido.

Nota metodológica

Este análisis se inscribe en las Humanidades Digitales Ecológicas, campo que estudia representaciones de la naturaleza en entornos digitales mediante métodos computacionales. El equipo combinó análisis de sentimientos, clasificación de emociones e identificación de actores sobre 500 publicaciones en X (jun–nov 2025), procesadas con herramientas de PLN en Python. Los hallazgos fueron validados por el equipo de biólogos de la FCB-UANL, Mar Sustentable Ciencia y Conservación, A. C. La encuesta realizada por miembros de Parques y Vida Silvestre de Nuevo León se aplicó a 100 habitantes de Montemorelos, N.L., en septiembre-octubre de 2025, con representación de zonas rurales y urbanas.

Este texto forma parte de la línea de investigación en Humanidades Digitales Ecológicas que se desarrolla en colaboración interdisciplinaria e interinstitucional del Observatorio de Medios Digitales del Tecnológico de Monterrey, la Facultad de Ciencias Biológicas de la UANL y, la organización Mar Sustentable Ciencia y Conservación, A. C.

Logo Footer Tecnológico de Monterrey
  • Inicio
  • Noticias
  • Recursos
  • Nosotros
  • Contacto

© 2024 Observatorio de Medios Digitales