De acuerdo con el sitio oficial de la FIFA, los precios para asistir al juego inaugural de la Copa del Mundo que compartirán México, Estados Unidos y Canadá a partir de este jueves 11 de junio van desde los 242 mil 450 pesos por boleto. Para una persona que gana un salario mínimo en México, pagarlo representaría aproximadamente 768 días de salario, es decir, poco más de dos años de ingresos completos. En la Copa del Mundo de 1986, con México como única sede, un paquete de 13 partidos costaba cerca de 135 mil viejos pesos, lo que hoy equivaldría a un aproximado de entre 900 y mil 200 pesos.
Pero no solo es el alto costo de los boletos lo que ha molestado a los fanáticos del futbol en México. Distintos sectores de la sociedad han expresado su descontento por la omisión del Gobierno Federal y local (Ciudad de México, Nuevo León y Guadalajara) para dar respuesta a problemas estructurales y de fondo para centrarse en mostrar “una buena cara” a los turistas extranjeros.
Colectivos de Madres con hijos desaparecidos, la Coordinadora Nacional de Trabajadores para la Educación (CNTE), jubilados de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), Petróleos Mexicanos (Pemex), Luz y Fuerza y Bancomext. Dado este panorama en redes sociodigitales hoy se juega otro mundial.
En una medición hecha con la herramienta de escucha social Information Tracer, del 1 de mayo al 8 de junio, se encontró que los temas con más relevancia y debate se dividen entre las críticas al gobierno (ya sea local o federal); las predicciones de los fanáticos para saber hasta qué fase llegará la Selección Mexicana; las protestas de la CNTE y los jubilados; la disputa de dueños de palcos del Estadio Ciudad de México y la FIFA, así como la "deficiente organización de la Copa del Mundo en México".
En una publicación en Facebook se puede leer: “Verguenza Mundial. El Estado Azteca militarizado y convertido en búnker. ¡VERGÜENZA MUNDIAL! El Estadio Azteca militarizado y convertido en búnker¡ Esto es indignante! El Estadio Azteca ha dejado de ser un templo del fútbol para convertirse en un búnker militarizado de máxima seguridad, y no podemos quedarnos callados ante esta tremenda humillación nacional. Tuvieron ocho largos años para planear remodelaciones dignas, para embellecer el recinto y darle al mundo la bienvenida que México merece. ¿Y qué hicieron? ¡Absolutamente nada!”. Mensajes como este reflejan miedo o incertidumbre sobre lo que podría pasar el día de la inauguración en un clima de descontento social generalizado.
A nivel cuantitativo los datos reflejan un descontento generalizado. En la fecha analizada se pudieron recabar cuatro millones 425 mil 602 comentarios negativos distribuidos en X, Bluesky, Youtube, Instagram, Facebook y Reddit.
Las redes que más registran interacciones negativas son, en orden, Youtube con tres millones 597 mil 289; luego Instagram con 660 mil 407 y en tercer lugar X, con 148 mil 814. Curiosamente en Instagram es donde se pueden ver más cuentas donde se invita a una megamarcha este 11 de junio para protestar contra una Copa del Mundo donde “se intenta maquillar la realidad de México”.
Uno de los picos del sentimiento negativo se dio el pasado seis de junio con 24 mil 198 interacciones negativas contra solo 533, promedio. Esto por la comunicación deficiente por parte del Gobierno Federal y en la que buscaban transmitir la idea que habría un acuerdo con la CNTE, hecho que fue desmentido horas después por la propia Coordinadora.
En general, el sentimiento negativo tiene denominadores comunes como la corrupción, la ineficiencia del gobierno mexicano por haber tenido ocho años para planear la justa mundialista y arrancar obras (que están hoy inconclusas) meses antes del inicio, así como las acusaciones por narcotráfico hacia algunos gobernadores del partido oficialista.
Sin duda, otra Copa del Mundo se juega en la cancha digital y cada vez gana más terreno físico.
*Jesús Franco es periodista y Maestro en Comunicación Política. Las opiniones expresadas en este espacio corresponden exclusivamente a su autor.