El abatimiento de Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, el pasado 22 de febrero, generó no solo un impacto en seguridad nacional, sino también una ola masiva de desinformación digital. Durante las primeras horas posteriores al operativo, circularon cientos de publicaciones falsas o no verificadas en distintas plataformas.
En redes sociales, se difundieron múltiples contenidos audiovisuales sin descripción, sin verificación y fuera de contexto. Diversas cuentas en Instagram compartieron videos y fotografías sin precisar su origen: no era posible saber si se trataba de grabaciones recientes vinculadas a reacciones violentas del crimen organizado en distintos puntos del país, o si correspondían a material de archivo reutilizado estratégicamente para amplificar la narrativa de la ola de violencia en el país tras la captura del “Mencho”.
En el caso del aeropuerto de Guadalajara, por ejemplo, los videos que mostraban estampidas de pasajeros se difundieron sin información clara sobre lo ocurrido. Hasta ahora no es posible confirmar si las personas que huyeron escucharon detonaciones reales dentro del recinto. Aun así, algunos medios locales retomaron las imágenes sin explicar el contexto ni las causas del pánico, dejando abierta la interpretación y amplificando la incertidumbre. Horas más tarde, comenzó a circular en redes una imagen de un avión en llamas creada con inteligencia artificial, presentada falsamente como si se tratara del mismo aeropuerto. Sobre ésta última noticia llama la atención que la cuenta America’s Voice News, Medio Ultraderecha de Estados Unidos, fue la que más impulso le dio.
Asimismo, circuló un video en tik tok que afirmaba: “Momentos de terror en Puerto Vallarta”, mostrando supuestamente múltiples incendios. No obstante, en el extremo inferior derecho de la imagen era visible una marca de agua de Gemini, indicio principal de que fue generada con IA.
Imagen viral con marca de agua de IA
¿Cuánta desinformación se genera?
No existe un conteo oficial consolidado por parte de autoridades o plataformas. Sin embargo, el número estimado de publicaciones de desinformación parte de la identificación de algunas narrativas falsas iniciales y de lo que sabemos, por la literatura, sobre cómo se propagan este tipo de contenidos en redes. Diversos estudios muestran que una sola pieza de desinformación suele replicarse en múltiples versiones, formatos y plataformas, especialmente en eventos de alto impacto. Precisamente, porque no todas las réplicas son visibles ni rastreables, y porque una misma narrativa puede generar muchas publicaciones distintas, la estimación se expresa como un rango amplio y no como una cifra puntual.
De manera general se utilizan tres indicadores:
- Alcance potencial (seguidores de cuentas).
- Tasa de amplificación (compartidos y retuits).
- Velocidad de propagación (tiempo al pico viral).
En eventos violentos, la tasa de amplificación suele superar el 5–10% Además, la desinformación se propaga más rápido que la verificación oficial, por lo que la fase más vulnerable son las primeras 6 a 12 horas.
Según el modelado de propagación digital y el comportamiento típico en eventos de alto impacto en México, se estima que el alcance potencial de este tipo de desinformación fluctúe entre 200 y 500 publicaciones con información falsa o no verificada en las primeras 48 horas.
Tipos de desinformación
No todo lo que circula son fake news. Según las categorías del desorden informativo (Wardle, 20217), existen hasta siete tipos distintos de desinformación (sátira o parodia, conexión falsa, contenido engañoso, contexto falso, contenido impostor, manipulado, fabricado). En este caso, se identificaron los siguientes:
Contenido fabricado
Definición: Información completamente falsa creada para engañar.
Ejemplo:
- “El Mencho sigue vivo y está hospitalizado.”
- Supuestos comunicados oficiales falsos.
- Uso de IA para simular incendios masivos.
Clasificación predominante: Fabricado. No existía evidencia ni fuente verificable.
Contenido manipulado
Definición: Información real alterada para engañar.
Ejemplo:
- Imágenes editadas para simular mayor destrucción.
- Fotografías reales con alteraciones digitales.
- Afirmaciones sin respaldo de que el gobierno ocultaba la muerte.
Contenido fuera de contexto
Definición: Contenido real compartido con contexto incorrecto.
En el caso:
- Videos antiguos reutilizados como si fueran actuales.
- Imágenes de otros eventos violentos atribuidas al operativo.
- Fotografías de bloqueos de años anteriores.
Este fue uno de los tipos más frecuentes.
Conexión falsa
Definición: Titular o texto no respalda el contenido visual.
En el caso:
- Videos de incendios en otras zonas vinculados al operativo.
- Imágenes genéricas de violencia asociadas al abatimiento.
- Fotografías dramáticas sin relación directa con el evento.
La imagen era real, pero la relación era falsa.
Contenido engañoso
Definición: Uso selectivo de información verdadera para inducir interpretación errónea.
Ejemplo:
- Bloqueos reales amplificados como “estado completamente sitiado”.
- Reportes parciales presentados como colapso total.
- Uso de datos aislados para generar narrativa de caos generalizado.
Este tipo mezcló hechos reales con exageración narrativa.
Distribución estimada por tipo
Basado en análisis del caso:
- 35–40% → Fuera de contexto
- 25–30% → Contenido engañoso
- 15–20% → Fabricado
- 10–15% → Manipulado (incluyendo IA)
- 5–10% → Conexión falsa
No se detectó sátira o parodia relevante en este caso.
Algunas verificaciones
Agencias internacionales como Reuters y AP, así como medios y organizaciones especializadas en verificación en México y a nivel internacional analizaron la desinformación que circuló en redes el pasado domingo. Incluso, algunos medios regionales documentaron rumores de detención previa no confirmada, publicaciones falsas que aseguraban que el gobierno “ocultaba información”, y alertas oficiales sobre contenido manipulado o generado con IA.
Asimismo, la desinformación abre espacios para teorías de conspiración y especulación, por ejemplo aquellos que vinculaban la muerte de El Mencho con captura de Nicolás Madurom, o bien aquellos que especulaban con el rechazo para entregarlo a USA por las implicaciones que ello traería. Ambas hipótesis alcanzaron más de 100,000 interacciones por los usuarios en X.
¿Cómo identificar posible desinformación?
El caso del abatimiento de “El Mencho” evidencia la velocidad con la que la información, y la desinformación, puede circular en contextos de alta sensibilidad pública. En situaciones de este tipo, es común que durante las primeras horas se mezclen hechos confirmados con rumores, contenido fuera de contexto, exageraciones e incluso imágenes generadas con inteligencia artificial. Por ello, resulta fundamental que la ciudadanía adopte una actitud crítica frente a la información que consume y comparte, verificando la fuente, contrastando con medios confiables y evitando difundir contenidos cuya veracidad no haya sido confirmada por autoridades o instituciones periodísticas reconocidas.
Fortalecer la alfabetización mediática es hoy una responsabilidad compartida. Antes de compartir una publicación, se recomienda identificar claramente quién la emite, qué fuentes cita y si otros medios confiables la han corroborado. Asimismo, es importante analizar el lenguaje utilizado y revisar cuidadosamente las imágenes, ya que pueden estar fuera de contexto o haber sido manipuladas. En este entorno digital, la prudencia y la verificación previa son herramientas clave para contribuir a un ecosistema informativo más sólido y responsable.
*Este reporte fue elaborado con apoyo de VerifactzGPT, herramienta de sistematización metodológica para el análisis de desinformación, verificación de contenidos y alfabetización mediática del OMD-Tec.