En el contexto de la creciente guerra de información a nivel global, México se ha convertido en un terreno fértil para la propaganda rusa. La expansión de medios estatales rusos, como Russia Today (RT) y Sputnik, en territorio mexicano, ha suscitado preocupaciones sobre la neutralidad informativa y la influencia del Kremlin en la opinión pública local. La historia de las relaciones entre ambos países, sumada a las características políticas y culturales de México, han facilitado este escenario.
Desde el asilo de León Trotsky en 1937 hasta el reconocimiento de la Unión Soviética por parte de México en 1924, la relación bilateral entre ambos países ha estado marcada por episodios de cooperación y neutralidad. A pesar de la distancia geográfica, ambos han compartido lazos culturales e ideológicos, particularmente en el ámbito de la izquierda política. Esta afinidad ha permitido que Rusia encuentre en México un aliado estratégico en América Latina.
Con la llegada de Andrés Manuel López Obrador a la presidencia en 2018, la postura de México ha sido de no intervención, en concordancia con la Doctrina Estrada. Sin embargo, la creación del "Grupo de Amistad México-Rusia" en 2022, en pleno conflicto entre Rusia y Ucrania, evidenció la voluntad de algunos sectores políticos de mantener estrechos lazos con el Kremlin.
Asimismo, con la reelección de Donald Trump y Claudia Sheinbaum como nueva presidenta de México, el Kremlin podría esperar una continuidad de sus objetivos de política exterior en México. Hasta ahora, ha logrado un hito que sería impensable entre los países occidentales conscientes de la propaganda rusa: que millones de personas vean RT mientras viajan por la capital mexicana.
La propagación de medios rusos en México
Uno de los factores clave en la estrategia de propaganda rusa ha sido la expansión de RT en Español en el país. A pesar de haber sido prohibida en varios países occidentales tras la invasión a Ucrania en 2022, RT ha logrado mantener una presencia fuerte en México, transmitiendo en el sistema de transporte público Metrobús y a través de canales de televisión abierta como Canal 13.
RT ha encontrado en México un refugio ideal para su estrategia de expansión, gracias a la combinación de un ecosistema mediático fragmentado y una audiencia con afinidades históricas hacia Rusia. En octubre de 2023, Margarita Simonián, editora en jefe de RT, anunció que el canal comenzaría a transmitir en las estaciones del Metrobús en la Ciudad de México. Esta decisión, aunque aprobada discretamente por las autoridades locales, representa un hito importante, ya que le otorga acceso directo a millones de pasajeros diarios en una de las ciudades más grandes del mundo.
Dolia Estévez, periodista mexicana y analista de asuntos exteriores radicada en Estados Unidos, ha escrito extensamente sobre las operaciones de información rusas en México.
Según ella, la propaganda de RT se ha expandido al sistema del Metro de la Ciudad de México y más allá de la capital. En estados como Nuevo León, Guanajuato, Jalisco y Puebla, hay informes de vallas publicitarias pagadas por RT para promover su canal, lo que amplía el alcance de audiencia del medio de comunicación en millones de personas en todo el país. “México ha sido colonizado por la propaganda rusa”, asegura Estévez.
Además, investigaciones revelan que Canal 13, una televisora regional con concesiones en diversos estados, ha establecido una alianza con RT para transmitir su contenido en multiprogramación. Javier Tejado, analista de medios, señala que RT está financiando la expansión de Canal 13 como parte de su estrategia mediática.
Las transmisiones de RT en el Metrobús han sido objeto de especial escrutinio. Aunque el medio afirma que su programación en estas pantallas está enfocada en ciencia, cultura y tecnología, una evaluación realizada en distintas estaciones reveló que los titulares estaban cargados de narrativas políticas, con una fuerte inclinación antioccidental y anti-Ucrania. Titulares como "Rusia refuerza sus avances en el frente mientras Zelensky viaja por Europa con el 'Plan Victoria'" o "El padre de Julian Assange declara que Vladimir Putin fue el primer líder que defendió sus intereses" demuestran que RT sigue ejerciendo su rol como un brazo de la maquinaria propagandística del Kremlin.
Esta lucha por las mentes de las personas es, según Agnieszka Bryc y Maria Domańska, una parte de la cultura estratégica rusa y una cuestión de seguridad interna y externa. También destacan un aspecto crucial sobre Rusia: no hay una línea clara entre la guerra y la paz para el Kremlin. En un país donde la militarización alcanza todo, desde la ciencia hasta la cultura y los deportes, se vuelve menos sorprendente ver el nacimiento de posverdades y narrativas antagónicas.
En suma, parece ser que la expansión de RT en México forma parte de una estrategia más amplia de Rusia para ganar influencia en América Latina. La falta de regulación sobre medios extranjeros y el discurso gubernamental no intervencionista han permitido que la presencia mediática rusa crezca sin restricciones, generando preocupaciones sobre su impacto en la opinión pública y la soberanía informativa de México.
*Master en Relaciones Internacionales de la Universidad de Columbia.