Un nuevo tipo de extorsionadores ha encontrado en las redes sociodigitales y en las tiendas de aplicaciones un canal perfecto para captar víctimas con la promesa de créditos inmediatos y sin requisitos. Los llamados "montadeudas" han perfeccionado su estrategia al operar a través de supuestas fintechs que se promocionan en plataformas como Facebook y distribuyen sus apps en tiendas oficiales sin mayor regulación. La falta de supervisión y de filtros eficientes permite que estas prácticas prosperen, afectando a miles de personas que buscan soluciones financieras rápidas.
Las quejas y denuncias sobre estas prácticas se han multiplicado en los últimos meses. Un patrón común en estas aplicaciones es el requisito de un depósito inicial bajo la promesa de obtener un crédito mayor sin revisión del historial crediticio. Sin embargo, el préstamo que finalmente se otorga es mínimo, y gran parte de él es retenido por conceptos opacos de "gastos de servicio". Lo más preocupante es el mecanismo de cobranza: antes de que venza el plazo de pago, los usuarios comienzan a recibir llamadas intimidantes y amenazas de difundir su información personal, obtenida por los extorsionadores al acceder a sus dispositivos móviles al momento de descargar la aplicación. Esta información, que incluye fotografías e identificaciones, es utilizada para difundir falsas acusaciones de "fraude" o “prostitución” en el caso de las mujeres, entre los contactos del usuario o usuaria, afectando su reputación y presionándole para pagar. Esta práctica, además de ser un abuso, ha sido identificada como un delito tipificado en México bajo la figura de "cobranza ilegítima, actos de hostigamiento e intimidación".
Durante la "cuesta de enero" de 2025, los reportes sobre "montadeudas" aumentaron un 33%, afectando principalmente a mujeres y personas entre 31 y 45 años. Las principales problemáticas incluyen amenazas para pagar deudas, cobros a contactos y difusión de información personal. Esto ha sido documentado por el Consejo Ciudadano para la Seguridad y Justicia, instancia ante la cual es posible reportar hechos de este tipo.
Entre las tácticas extorsivas de las fintechs no reguladas está la amenaza de "entregar la información sensible del usuario al Cártel de Sinaloa" u otras organizaciones criminales, como consta en la carpeta de investigación CI-FIBJ/UAT-BJ1/UI-1 S/D/00542/02-2005, que se sigue en contra de quienes operan bajo la marca "Efectivo Hoy", entre otras denuncias.
A octubre de 2024, según la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (CONDUSEF), más de mil apps han sido identificadas y enlistadas por las autoridades como "montadeudas". Algunas de ellas son "Efectivo Hoy", "Ample Cash", "Efectivo Préstamo" (Cash Online), "Okredito", "Credmex", "Super Dinero", "Rapikredito", "Simple Préstamos", "Cash Max", "Mexicash", "Crédito Ya", entre otras. La lista completa puede consultarse en el sitio web de la CONDUSEF.
El pasado 23 de enero, la misma institución advirtió que los ciberdelincuentes han comenzado a utilizar "nombres, logotipos y elementos visuales de instituciones financieras (bancos)" para atraer a sus víctimas. Por su parte, la Dirección General de Gestión de Servicios, Ciberseguridad y Desarrollo Tecnológico de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) emitió el pasado 28 de enero de 2025 una alerta sobre estas aplicaciones móviles de préstamos, que derivan en delitos de fraude o extorsión.
A pesar de las múltiples denuncias, de las acciones de las autoridades y de la cobertura mediática sobre este fenómeno, las grandes empresas tecnológicas no han implementado medidas eficaces para erradicar este tipo de fraudes. Meta, propietaria de Facebook, continúa permitiendo la publicidad de estas aplicaciones en su plataforma, mientras que Google sigue admitiendo su distribución en Play Store sin filtros que garanticen la confiabilidad de estos servicios.
La opacidad en los mecanismos de supervisión y la lentitud en la respuesta de estas empresas ante las denuncias generan un vacío regulatorio que es aprovechado por los montadeudas para seguir operando con impunidad. Mientras las autoridades han comenzado a tipificar estos actos como delitos, la falta de regulación efectiva en el entorno digital sigue dejando en vulnerabilidad a miles de usuarios.
El caso de los montadeudas es un recordatorio de que la innovación tecnológica sin regulación adecuada puede convertirse en un arma de doble filo. Las grandes plataformas digitales tienen la responsabilidad de garantizar la seguridad de los usuarios y evitar que sus servicios sean utilizados para prácticas abusivas. Mientras no existan medidas concretas para frenar estos fraudes, los usuarios seguirán expuestos a la extorsión financiera disfrazada de fintech.