En un contexto global donde las elecciones enfrentan nuevas amenazas tecnológicas y sociales, el 20th International Electoral Awards & Symposium reune a líderes y expertos para analizar cómo la desinformación y la Inteligencia Artificial están transformando los procesos electorales. El reto: ¿Cómo pueden las democracias adaptarse a estos cambios para preservar su integridad?
Desinformación y democracia: El desafío actual
Este 15 de diciembre marcó el inicio del 20th International Electoral Awards & Symposium, un evento que año con año reúne a comisiones electorales de distintas partes del mundo con el propósito de reflexionar y discutir sobre los desafíos, oportunidades e innovaciones en el ámbito electoral global. Organizado por el International Center for Parliamentary Studies (ICPS), la edición 2024 se llevó en colaboración con la Junta Central Electoral de la República Dominicana, y puso en el centro de la agenda dos temas: la desinformación y la Inteligencia Artificial (IA). Ambas problemáticas, que han cobrado relevancia en los últimos años, están remodelando el panorama electoral y plantean retos inéditos para las democracias actuales.
Matt Gokhool, Director Ejecutivo del ICPS, destacó la urgencia de abordar estos problemas, ya que amenazan el principio esencial de la democracia: la sabiduría colectiva de la mayoría como guía hacia el bien común. De no combatirse oportunamente, el flujo de información errónea puede distorsionar la opinión pública y, en última instancia, atrofiar la confianza en los procesos electorales.
A lo largo del evento, en diversas presentaciones y paneles, se discutieron estrategias innovadoras para contrarrestar la desinformación y explorar el potencial de la IA para mejorar la transparencia y la eficiencia electoral.
El OMD-Tec y su enfoque en la desinformación electoral
El Observatorio de Medios Digitales del Tecnológico de Monterrey (OMD-Tec) participó en el panel titulado “Countering the Tide: Strategies for Combating Electoral Disinformation”. En este foro, Ana Maltos, colaboradora del OMD-Tec, presentó las iniciativas implementadas para combatir la desinformación en el contexto electoral mexicano, particularmente en relación con las elecciones de 2024.
La estrategia del OMD-Tec se centra en la investigación, la verificación de datos, la alfabetización mediática y la generación de datos abiertos. Este enfoque busca empoderar a los ciudadanos, brindándoles las herramientas necesarias para un análisis crítico de la información que consumen, y fomentando la participación activa y consciente en los procesos electorales. Durante el panel, Maltos destacó la importancia de establecer alianzas con universidades, organismos gubernamentales y sectores privados para fortalecer el involucramiento crítico del público en los procesos electorales.
El panel contó con la participación de Sy Mamabolo, de la Comisión Electoral de Sudáfrica, y Samira Saba, de Smartmatic, quienes también compartieron sus perspectivas sobre la lucha contra la desinformación. Todos los panelistas coincidieron en la necesidad de adoptar un enfoque preventivo frente a la desinformación, ya que las respuestas reactivas suelen ser menos efectivas. Además, enfatizaron que la desinformación debe ser integrada como un componente clave en la planificación de procesos electorales, dado su impacto en la credibilidad de las autoridades y en la percepción de los resultados.
Sobre estos aspectos también versó la ponencia de Ingrid Bicu, especialista en desinformación, quien compartió con los delegados de las diversas comisiones ideas clave para identificar el contexto en que se presenta la desinformación en sus respectivos países, partiendo de los principales riesgos, y ahondando en la identificación de patrones particulares de cada lugar, de forma que se abone a su proceso de toma de decisiones. Si bien, existe fortaleza en identificar lo que es único para cada país, también se reconoce que existen patrones que hacen eco alrededor del mundo, y ese conocimiento nos permite entender mejor la desinformación.
Inteligencia Artificial: Oportunidades y riesgos para el futuro electoral
Otro de los grandes temas abordados durante el evento fue el impacto de la Inteligencia Artificial (IA) en los procesos electorales. El segundo panel del simposio, titulado “AI in Action: Enhancing the Electoral Process”, exploró cómo estas tecnologías pueden ser aliadas o, en su defecto, representar amenazas para la integridad de las elecciones.
Thomas Hicks, comisionado de la Comisión Electoral de Estados Unidos, y Eduardo Coreia, de Smartmatic, discutieron cómo la IA puede ser utilizada para mejorar la eficiencia y transparencia electoral. Entre los ejemplos más relevantes, se mencionó el uso de la IA para conocer mejor a los votantes, analizando sus comportamientos y preferencias para mejorar la toma de decisiones en los procesos electorales. A pesar de los beneficios potenciales, ambos panelistas advirtieron sobre los riesgos de su mal uso, particularmente para la manipulación de la opinión pública.
Avances desde la impartición de justicia y medición de efectos de la comunicación
En el evento también se abordaron los impactos de la desinformación y la IA en el ámbito legal. Mariela Quintana, del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación de México, presentó una reflexión sobre los desafíos que enfrenta el tribunal frente a las nuevas formas de violencia política y violaciones a los derechos humanos, provocadas en gran medida por la propagación de información falsa y el uso de la IA en la generación de contenido en las campañas políticas.
Finalmente, Daniel Stockemer, de la Universidad de Ottawa, presentó un estudio experimental sobre los efectos de videos informativos sobre elecciones en la percepción de los votantes. Su investigación mostró cómo los videos pueden ser una herramienta poderosa para mejorar la educación electoral y contrarrestar la creciente desconfianza en los órganos electorales.
Un futuro construcción
El 20th International Electoral Awards & Symposium subraya la necesidad de adaptarse a los nuevos retos tecnológicos y sociales que enfrentan las democracias globales. La desinformación y la Inteligencia Artificial son dos de los mayores desafíos de la actualidad, pero también presentan oportunidades para mejorar los procesos electorales.
El camino hacia un futuro electoral más justo y eficiente requiere un compromiso global para enfrentar la desinformación y aprovechar las oportunidades que ofrece la tecnología, sin perder de vista los principios fundamentales de la democracia.